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Córdoba estrena una novedosa planta de biocombustibles de segunda generación

Ha sido inaugurada hoy por la Ministra Rosa Aguilar en la localidad de Cañete de las Torres y producirá una 10.000 toneladas anuales de biocombustible

La nueva planta para generar biocombustibles a partir los desechos de la actividad olivarera, tan extendida en la comarca cordobesa del Alto Guadiato, utiliza un novedoso método de síntesis de combustibles, llamado "Sistema Kurata", que emplea ondas cuanticas y rotación de campos magnéticos. La nueva planta aprovecha el "orujillo", la pulpa de la aceituna sobrante de la actividad de las almazaras

18-03-2011 por Boletín Agrario

Contenidos de la entrada

 
Esquema general de la planta de biocarburantes de Cañete de las Torres
• Cardiles Oil Company  

La nueva planta que la empresa Cardiles Oil Company S.L. ha construido en la localidad cordobesa de Cañete de las Torres tiene una capacidad de producción anual de 10.000 toneladas de biocombustibles de segunda generación, obtenidos a partir del orujillo, la pulpa de los huesos de las aceitunas procedentes de los procesos de producción del aceite de oliva.

La Ministra Rosa Aguilar ha inaugurado este viernes, 18 de marzo, la nueva planta industrial que la empresa Cardiles Oil Company ha levantado en la localidad cordobesa de Cañete de las Torres, en la comarca del Alto Guadiato. Un ingenio dedicado a producir combustibles a partir de productos de la biomasa, en este caso el orujillo sobrante de la importante actividad aceitera y olivarera que predomina prácticamente en toda la provincia.

Aguilar ha puesto este proyecto como ejemplo de "utilización responsable y sostenible de los biocombustibles", recordando que la nueva planta "va a crear sinergias con otros sectores, como la agricultura, el transporte o los servicios auxiliares, contribuyendo al desarrollo económico y a la creación de empleo en este territorio". La nueva planta de Cañete tiene una capacidad para 30.000 toneladas anuales según el MARM y cercano a las 40.000 según sus propietarios. En lo que coinciden las cifras es que producirá hasta 10.000 toneladas anuales de biocombustibles de segunda generación. Se convierte así en la primera planta industrial española para este nuevo tipo de bicombustibles, que se caracterizan por estar producidos a partir de materias primas que no son fuentes alimenticias, como en el caso del hueso de la aceituna.

El coste del proyecto asciende a 14 millones de euros y ha contado con el apoyo de las administraciones Central y Andaluza. La empresa promotora tiene previsto además la construcción de una planta similar en la provincia de Toledo, en Barajas de Melo, además del ambicioso plan, junto a la compañía Estoil Almería, de inaugurar en 2012 un complejo capaz de transformar hasta 200.000 toneladas de resíduos procedentes de la actividad agraria, que generarían en torno a 37.000 toneladas de biocombustible.

El sistema Kurata

Tanto la planta inaugurada en Cañete de las Torres como las otras proyectadas se basan en un innovador sistema creado hace unos años por el Instituto de Ondas Cuánticas de Kobe (Japón), denominado sistema Kurata y presentado a través de una Fundación con el mismo nombre. Gracias a los catalizadores específicos patentados este proceso es capaz de descomponer moléculas pesadas en otras más pequeñas a través del empleo de ondas cuánticas y campos electromagnéticos. Se consigue así sintetizar combustibles, como en este caso, a partir de resíduos orgánicos. Es un proceso que transcurre a presión atmosférica, con el consecuente ahorro económico, técnico y material que esto supone.

Este proceso consiste en romper las moléculas complejas que contienen carbono e hidrógeno, tan abundantes en restos orgánicos como el orujillo, para posteriormente reconstruirlas en las largas cadenas que caracterizan a los hidrocarburos, en un proceso "similar" al que se produce de forma natural en los yacimientos de combustibles fósiles y que tardan millones de años bajo la fuerza de increíbles presiones.

Explicar el proceso de funcionamiento de la nueva planta de Cañete es relativamente sencillo. Lo difícil es entender porqué funciona:

Los resíduos se mojan con agua activada mediante procesos de electrólisis. Esta mezcla se calienta en un reactor para conseguir la hidrogenación de las moléculas, un proceso conocido en la industria petrolera como hidrocraking. Como nos recuerdan los propietarios de la planta de Cañete y poseedores exclusivos de esta patente para España, dicha reacción se ve favorecida por las partículas de H2 del agua alcalina. Entre paréntesis, nota aclaratoria del 19-3-11: (En el caso de resíduos orgánicos o biomasa, como el orujillo, éstos se licuan previamente por medio de un proceso conocido como pirólisis rápida, muy habitual en la generación de biocombustibles, que consiste en aplicar un breve calentamiento rápido a una temperatura aproximada de 500º C en ausencia de oxígeno ).

El vapor generado pasa al catalizador selectivo, donde se produce la ruptura de las cadenas de C-H, que seguidamente se recomponen formando las largas cadenas de hidrocarburos. Los gases transformados son finalmente condensados, obteniendo así el hidrocarburo sintético bajo forma de combustible líquido (gasóleo o gasolina), que posteriormente es centrifugado para eliminar los sobrantes y "obteniéndose un hidrocarburo apto para su uso en vehículos".

Un proceso que transcurre, como ya decíamos, a presión atmosférica, y que ocurre en el interior del catalizador selectivo. La Cardiles Oil Company lo explica someramente, "(el catalizador metálico) rompe las citadas cadenas modificando el movimiento ondulatorio que poseen". También explican que "el petróleo pesado y el plástico residual, por ejemplo, están formados por una gran cantidad de átomos de hidrógeno y carbono. Estos compuestos pueden dividirse en moléculas más pequeñas con la elasticidad propia de las ondas cuánticas y del giro magnético. Si estas moléculas más pequeñas se introducen en un catalizador que tenga la frecuencia y el movimiento ondulatorio del petróleo ligero, pueden formar petróleo ligero. Por tanto, esta técnica descompone compuestos pesados en moléculas más pequeñas y las reúne después en el compuesto deseado. La materia prima que se puede utilizar en el proceso es muy variada: petróleo residual, aceite mineral usado, aceite vegetal, petróleo crudo, bunker C o residuos plásticos (PE, PP, PS), entre otros". Este es el sancta santórum del sistema Kurata y porqué generar biocombustibles de segunda generación deja a partir de ahora de ser "un mal negocio".

El oro verde

 

Es de sobras conocido el importante potencial calórico que posee el hueso de la aceituna. Un estudio privado de hace ya varios años estimaba que la vecina Jaén podría generar cerca de 100 megavatios gracias al orujillo sobrante de sus fábricas y cooperativas aceiteras. Nada menos que el 40% de toda la demanda energética de la provincia en fechas de 2007.

Es cierto que Jaén acapara un porcentaje similar al 40% en relación al conjunto de la producción olivarera nacional, pero también que el potencial energético derivado de esta gran fuente de biomasa va más allá del hueso de la aceituna. La Agencia Andaluza de la Energía estima que la poda del olivar en esta región genera una media anual superior a los 2 millones de toneladas de biomasa, alrededor del 20% del total anual para esa región. Tanto es así que esta Comunidad mantiene abierta una línea de ayudas a través de la citada Agencia, que estarán vigentes al menos hasta 2014, para promocionar entre los agricultores el aprovechamiento de esta importante fuente de biomasa (ayudas a la inversión en maquinaria, logística y distribución). La poda del olivar se realiza cada dos años, de la que se obtienen aproximadamente unas 4.000 toneladas de biomasa por hectárea. Y hay que tener en cuenta que Andalucía posee unas 1.400.000 hectáreas. El potencial energético de los restos de la poda del olivar es enorme.

Pero no acaban aquí las posibilidades como fuente energética del sector oleico. Basta recordar la demanda que realizaban desde ASAJA Jaén hace apenas unas semanas, cuando solicitaban la autorización para utilizar el orujo refinado como biodiésel. Aunque el resultante sería un biocombustible de primera generación, con todas las reservas que "emplear alimento como gasolina" producen, no podemos olvidar la escena representada ayer en Bruselas durante la reunión del Consejo de Ministros de Agricultura de la UE, donde la representante española hoy en su tierra natal pidió la activación inmediata del almacenamiento privado de aceite de oliva, para lo que argumentaba un fuerte incremento en el stock (+30%) de aceite de oliva en manos de los productores.