Boletín Agrario Agricultura, Medio Ambiente y Mundo Rural

El Instituto de Desarrollo Comunitario hace un llamamento para que se aproveche el sector forestal

Manuel Buendía subraya en Valladolid "la necesidad de activar todas las posibles fuentes de riqueza de nuestro país"

IDC

El director general del Instituto de Desarrollo Comunitario, Manuel Buendía, subraya en Valladolid la necesidad de activar todas las posibles fuentes de riqueza de nuestro país. "El monte supone más de la mitad del territorio nacional y, si los emprendedores se animan y las administraciones lo facilitan, puede albergar una enorme actividad económica", subrayan desde el IDC

La crisis económica que atraviesa nuestro país hace necesario detectar todas las posibles fuentes de riqueza existentes. Una de ellas se encuentra en la superficie forestal, que supone más de la mitad del territorio nacional y donde son numerosas las cadenas de valor pendientes de activar.

Manuel Buendía, director general del IDC

Manuel Buendía, director general del IDC

El director general del Instituto de Desarrollo Comunitario (IDC), Manuel Buendía, ha destacado ante el Comité de Dirección de la entidad, reunido esta mañana en Valladolid, el "infinito abanico de posibilidades" que el sector forestal abre para los emprendedores locales y para los diferentes agentes vinculados al desarrollo rural. Con referencias concretas al sector turístico o energético -haciendo énfasis en la biomasa forestal- o a la producción de resina, sin olvidar la micología o la absorción de dióxido de carbono.

El responsable del IDC también ha subrayado la necesidad de implicar al sector forestal en las políticas de desarrollo rural y se ha felicitado por la creación de una Dirección General de Desarrollo Rural y Política Forestal en el seno del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Para Buendía, la nueva alianza entre la gestión de los montes y el sector que trabaja por potenciar y diversificar la economía de los territorios rurales se encuentra dentro de la filosofía del Congreso Nacional de Medio Ambiente (Conama) celebrado el pasado noviembre en Vitoria, que se clausuró con una llamada a "un cambio significativo en la gestión de las administraciones locales". Esa nueva orientación "debe evitar la intensificación del impacto de la crisis en el medio ambiente y en la salud de las personas", así como "el deterioro progresivo de la cohesión y del modelo de protección social" de los ciudadanos.

Durante la reunión del Comité de Dirección del IDC, el director general ha trasladado las conclusiones de las dos mesas que dirigió en la cita de Vitoria. La primera de ellas, dedicada a los propietarios forestales, contaba -entre otros convocados- con Santiago Arévalo, presidente de la Red Española de Municipios Forestales, Remufor, y Josu Azpitarte, presidente de la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España, COSE.

Los participantes se mostraron partidarios de que caminen juntos "municipalización e implantación de un sistema nacional de pagos por servicios ambientales (PSA)", bajo el enfoque de la subsidiariedad. En su opinión, los PSA pueden ir enfocados a fortalecer no solo las buenas acciones de conservación de propietarios, sino también estructuras municipales de guardería regional, entidades de custodia o grupos de acción local.

Ello implicaría "racionalizar las comarcas forestales/agrarias, disponer de esquemas de valoración/certificación territorial sostenible y aplicar el principio de subsidiariedad a la política forestal".

La otra mesa dirigida por Manuel Buendía reunió a diferentes diputaciones de toda España y en ella se subrayó la necesidad de dar a conocer la labor de estas instituciones "como elementos básicos de apoyo a las entidades locales". Las conclusiones del debate también reflejaron su condición de "instrumento necesario para acceder a los territorios rurales más desfavorecidos, a nivel poblacional y de infraestructuras". Eso sí, se destacó la conveniencia de "acometer una reforma urgente de la administración del Estado" para redefinir sus funciones y competencias, desde los principios de la subsidiariedad y la simplificación de las infraestructuras.

Impulso del desarrollo local en España

El Instituto de Desarrollo Comunitario es una asociación sin ánimo de lucro constituida en 1984 para el impulso del desarrollo local en España. Su ámbito de actuación se extiende a todo el territorio nacional, siempre en el marco de acciones y actividades ligadas al desarrollo territorial rural y periurbano.

La entidad propicia iniciativas innovadoras de desarrollo, preferentemente en un contexto de intervención en el que se privilegia la valorización del empleo y los recursos locales. También fomenta el desarrollo asociativo y social en torno a objetivos concretos de desarrollo local y promueve la diversificación económica en una pluralidad de opciones, facilitando una nueva cultura empresarial.