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Cataluña presenta el inventario de sus bosques más singulares

El Inventario recoge un total de 292 bosques repartidos por el territorio que presentan unos valores únicos que deben gestionarse. Ocupan el 0′3% de la superficie arbolada de Cataluña

16-11-2011 por CREAF La Generalitat de Catalunya puso en marcha hace cuatro años un proyecto pionero en toda Europa para localizar los mejores bosques de Cataluña. El proyecto, realizado por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales, CREAF, se presenta ahora como un catálogo de referencia de los mejores bosques a nivel local y de país.

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¿Son maduros los bosques que nos rodean? ¿Conservan buenos índices de biodiversidad? ¿Cuál es el bosque de referencia hacia el que debemos orientar la gestión forestal? ¿Conocemos los máximos de producción y calidad a los que puede llegar un bosque productivo?

 

Hasta ahora, no existían datos para responder todas estas preguntas. En Cataluña, al igual que en el resto de países europeos, no se disponía de ningún referente a nivel de bosques que pudiera marcar unos objetivos de futuro en la materia. Esta ha sido la razón de ser del Inventario de Bosques Singulares de Cataluña, un catálogo con 292 bosques, los mejores del territorio catalán, a escala local y de país, que servirá para replantear las estrategias de mantenimiento y mejora de nuestros espacios forestales y ser un referente para los gestores del bosque. El proyecto, presentado hoy en el Institut d’Estudis Catalans es pionero en Europa y ha sido impulsado por la Generalitat de Catalunya y coordinado por el CREAF.

Tras cuatro años de investigación y un trabajo de campo intenso, se han incluido en el Inventario un total de 292 bosques singulares que representan los diferentes usos y valores del bosque en cada zona. Todos ellos ocupan unas 3.200 hectáreas, un 0,3% del total de superficie arbolada del país. Sin embargo, el proceso participativo que se llevó a cabo para encontrar y seleccionar los bosques contó con 3262 propuestas iniciales. ¿Cuáles han sido las claves para considerar un bosque como singular?

Ante todo, Marc Gracia, Jordi Vayreda y Lluís Comas, investigadores del CREAF responsables del proyecto, recalcan que se ha hecho un esfuerzo para inventariar bosques singulares en todas las comarcas de Cataluña, cada uno de ellos con una relevancia relativa a nivel local, de veguería o de país. Bosques grandes y bosques pequeños con diferentes valores a conservar. Así, el bosque singular más grande a nivel de país ha sido una abetal de Riu de Cerdanya, que ocupa un total de 120 hectáreas, y el bosque singular más pequeño un bojedal del Berguedà, que no llega a la media hectárea de extensión. Se han considerado bosques de más de 27 especies de árboles diferentes, pero, el pino rojo, la encina y el haya son las especies que forman más bosques singulares alrrededor. Asimismo, otros bosques singulares los componen especies que normalmente no forman bosques. El Inventario ha recogido alguna salceda, bojedales, serbales o bosques de arce negro, entre otros. Destacan también los seis bosques de tejo incluidos en el catálogo. El tejo es una especie protegida en la península y hay que mantener a sus valores científicos y de biodiversidad que aportan al territorio.

 
Val d′Aran, con el pico Aneto al fondo
• Kooma (Public Domain)  

A nivel de territorio, las comarcas gerundenses, el Alt Pirineu y la Vall d"Aran son las que presentan más bosques singulares. Todas ellas concentran un 60% del total. Hay bosques de propiedad privada, bosques públicos y bosques protegidos. De hecho, el Inventario pone de relieve la importancia de las medidas de protección de nuestros espacios naturales. Más de un 40% de todos los bosques singulares se encuentran en espacios protegidos, como el Parque Nacional de Aigüestortes y el Estany de Sant Maurici, los Parques Naturales del Montseny, Collserola, els Ports, la Albera y la Garrotxa, entre muchos otros.

Bosques de referencia con unos valores que hay que conservar

Todos los bosques singulares presentan unos valores, ligados a la edad, que le confieren un especial interés respecto a los valores locales o globales. Además, estos valores no pueden ser aportados por los bosques de la zona, por lo que su pérdida no se recuperaría hasta pasado cientos de años. Para la determinación de la singularidad de los bosques se han escogido cuatro visiones diferentes según los valores o intereses que tienen para la sociedad:

  • Biodiversidad: Bosques que destacan del resto por presentar una biodiversidad más elevada. Se incluyen también los bosques formados por especies que raramente forman bosque en Cataluña y otras donde encontramos especies de flora y fauna protegida.
  • Madurez: Bosques que han sufrido una baja intervención humana y que tienen un interés científico concreto para las relaciones complejas que se dan entre especies.
  • Silvícola / producción: Bosques donde una gestión modélica ha permitido alcanzar una producción de alta calidad, mostrándonos la potencialidad productiva del bosque
  • Social: Bosques con un uso cultural, recreativo o incluso educativo importante. Son bosques conocidos pero que hay que inventariar para valorar los riesgos a los que están sometidos.

Todos estos valores están íntimamente relacionados con la edad, eso quiere decir que todos los bosques singulares son bosques viejos, de más de un centenar de años. Por este motivo, muchos de los bosques singulares inventariados presentaban más de un valor a preservar. Los resultados han sido los siguientes: 71% de los bosques singulares presentan valores de madurez, el 13% presentan de Biodiversidad, el 83% presentan de Sociales y el 36% de producción.

Una selección de bosques participativa

El proceso de selección de los bosques llevado a cabo en el marco de este proyecto ha sido muy innovador y único en Europa. Se han tenido en cuenta muchas fuentes de búsqueda, como la información bibliográfica, los agentes locales y los procesos participativos, los inventarios forestales o las ortoimágenes. Sin embargo, sin duda, las voces de las personas y expertos en bosques han sido las fuentes más eficaces a la hora de localizar los bosques singulares del Inventario. En total, más de la mitad de los bosques incluidos han encontrado gracias a esta fuente de información.

Según los diferentes valores propuestos que podía tener un bosque para convertirse en singular se han tenido en cuenta las voces de diferentes colectivos. Cuando los valores del bosque que se buscaban eran globales los expertos generalmente provenían del mundo académico. Por otro lado, cuando los valores del bosque eran locales, los expertos eran los usuarios y colectivos que utilizan el bosque normalmente. Así pues, el proceso contemplaba, inevitablemente, un componente de participación importante de todos los colectivos relacionados con el bosque.

Una herramienta de gestión estratégica para Cataluña

Cataluña es tierra de bosques. En los últimos años, el abandono de la explotación de los bosques y de muchas zonas de cultivo han permitido que las masas boscosas ganaran terreno hasta ocupar un 35,5% del total del territorio catalán. Esto, a priori, puede parecer una buena noticia, pero lo cierto es que este bosques aún son muy jóvenes y presentan mucha densidad. Son por tanto espacios que se han de gestionar adecuadamente para que puedan dar respuesta a la gran diversidad de necesidades económicas, sociales o medioambientales que exige la sociedad. Disponer de herramientas como la del Inventario de Bosques Singulares de Cataluña es algo estratégico para poder dar respuestas y propuestas innovadoras que hagan compatibles los diferentes usos y servicios de los bosques con su conservación.