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Abonadoras para abonos orgánicos sólidos

Características de las máquinas empleadas para nutrir la tierra agrícola por medio de abonos orgánicos sólidos

En función de la clase de abonos para las que han sido diseñadas, la máquinas abonadoras se pueden dividir en cuadro grandes tipos. En el presente artículo se presentan las principales características de las abonadoras destinadas a distribuir en los suelos de uso agrícola los abonos orgánicos sólidos, como el estiércol. Describe las principales partes de este tipo de maquinaria agrícola

por UCLM

Los repartidores de abonos orgánicos sólidos son de hecho remolques sobre los que se ha adaptado un dispositivo mecánico que reparte el abono. La mayoría de estas máquinas son polivalentes y cómodamente transformables en remolque, descargadoras de forrajes, de ensilados, ..., con la que se busca ofrecer al agricultor la posibilidad de reducción de los costes de utilización. 

Los órganos que caracterizan a estas máquinas son:

  1. La caja de carga.
  2. El sistema de alimentación.
  3. El sistema de reparto. 
 
Remolque esparcidor de estiércol con rotores horizontales

La caja de carga es la de un remolque normal, con el fondo metálico o de madera y con laterales plegables hacia el exterior, de forma que se facilita la carga y descarga de materiales, cuando el repartidor es utilizado como remolque.

Conviene señalar que la cantidad de estiércol transportada depende de la carga soportada por el eje, y de la altura de los molinetes de reparto, medida desde el fondo de la caja, que, evidentemente, es más el evada para los molinetes verticales que para los horizontales.

Las principales diferencias entre los repartidores de estiércol se observan en el sistema de alimentación y en el sistema de distribución. 

El sistema de alimentación tiene la misión de llevar el estiércol al sistema de distribución de forma regular. Están constituidos por barras metálicas unidas a dos cadenas paralelas, que las arrastran por el fondo del remolque. Las cadenas casi siempre se desplazan encastradas en ranuras practicadas en el fondo del remolque. 

El sistema de alimentación, que puede ser de tipo de transportador continuo y de barras equidistantes, puede ser accionado por las propias ruedas del remolque, por la toma de fuerza del tractor y por transmisión hidrostática, si bien el accionamiento por las ruedas del remolque sólo es utilizado por los distribuidores de poca capacidad. 

El accionamiento por la toma de fuerza, si ésta es sincronizada, es decir, que su velocidad de giro es proporcional a la velocidad de avance del tractor, la dosis aportada es independiente de la velocidad de marcha de la máquina, y para modificarla sólo es preciso actuar sobre la palanca de regulación del remolque distribuidor, en cambio, si la toma de fuerza es independiente, como el régimen de rotación es proporcional a la velocidad angular del motor y no a la velocidad de marcha, para obtener una dosis determinada de abono es necesario actuar simultáneamente sobre la velocidad de avance del tractor, sobre el régimen del motor y sobre la regulación de la propia máquina.

El accionamiento hidrostático aunque es más caro, permite una regulación cómoda y fácil de la dosis de abonado, pues, con un regulador de caudal, se controla de forma continua la velocidad angular del motor hidráulico que produce el desplazamiento del sistema de alimentación. 

El sistema de distribución puede ser de molinetes y de tornillo sin fin. En los repartidores de molinetes, estos pueden ir montados en el remolque horizontal o verticalmente con respecto al fondo de la caja. En ambos casos, los molinetes suelen estar formados por barras que llevan colocados elementos de dispersión de formas diversas, con los que se lanza el estiércol sobre el terreno. 

Los molinetes horizontales se montan siempre en número de uno o dos, mientras que los verticales lo son en número de dos, tres, llegándose a veces hasta cuatro.

El sistema de accionamiento de los órganos de distribución, se puede hacer desde las ruedas del propio remolque, desde la toma de fuerza del tractor, y los más modernos, mediante transmisiones hidrostáticas.

Según su enganche al tractor, los remolques pueden ser semisuspendidos y arrastrados.

La potencia necesaria es del orden de 6 a 8 CV/Tm de carga.

El rendimiento, en cuanto a superficie cubierta, es de 1 a 2 h/ha.   

Fuente:

Universidad de Castilla -La Mancha

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