boletinagrario.com

Información y Recursos sobre Agroalimentación y Medio Ambiente

AgroalimentaciónBiblioteca agrariaAgriculturaAgroecologíaCultivos ecológicos

Agricultura ecológica en cereales de secano

Guía divulgativa sobre la producción de cereales en régimen de agricultura ecológica

Guía divulgativa sobre la producción de cereales de secano en régimen de agricultura ecológica. Desde las bases para el cultivo hasta los costes económicos y energéticos del mismo, pasando por la tecnología ecológica en las diversas fases del manejo de la explotación y la biodiversidad del paisaje

16-01-2006 por Carlos Lacasta Dutoit / Junta de Andalucía

Los cereales de secano ocupan el 61% de toda la superfcie dedicada a cultivos en España. Los sistemas de cultivo extensivos, muy comunes en el pasado en toda Europa, están hoy confinados a la región mediterránea. En este sistema la utilización de agroquimicos,especialmente herbicidas,es baja y una gran proporción de tierra se deja en barbecho cada año,empleándose como rastrojera por la ganadería.

 

En los sistemas de cereales de secano, los incrementos en la productividad agrícola mediante aportes adicionales de energía externa son muy pequeños y costosos, obteniéndose beneficios económicos, en muchos casos, negativos (Fernandez-Quintanilla y Gómez Fernández,1984).

En general los sistemas de producción de cereales en secano presentan una baja rentabilidad, altas tasas de erosión, disminución alarmante del contenido en materia orgánica de los suelos, pérdida de elementos fertilizantes solubles y graves implicaciones en procesos contaminantes.

Esto, unido a una escasa biodiversidad al haber sido eliminados gran parte de los habitats tanto de la flora como de la fauna autóctona, sitúan estos agroecosistemas en un proceso de desertificación que exige un cambio en su manejo si pretendemos su perdurabilidad.

El desarrollo de sistemas de producción ecológica de cereales es la mejor alternativa para los agroecosistemas de cereales de secano. Ésta contempla varios objetivos generales para su sustentabilidad como son la conservación o restitución de los recursos naturales (suelo, agua, biodiversidad) y la rentabilidad, para que de esta forma puedan mantenerse los agricultores en su actividad.

El manejo ecológico debe desarrollar un grupo de prácticas agrícolas y ambientales que pemitan restablecer los recursos naturales deteriorados y su mantenimiento asi como mantener la productividad del sistema y su rentabilidad. Por ello las prácticas ecológicas deben ir dirigidas a:

a) Restablecer e incluso mejorar los niveles de materia orgánica, medieante las propuestas siguientes:

Restitución de los residuos agrícolas del suelo. Elaporte de la paja de la cosecha decereales alsuelo durante 20 años supone pasar de 0,8% a 1,6% de materia orgánica (López Fando, 1993).

Aportes extra de materia orgánica.

Disminución del laboreo. El camblo de la labor de vertedera por cultivador ha supuesto en 20 años pasar del 1% al 1,25% de materia orgánica (Lacasta, 2005) y ello sin detrimento de la productividad.

b) Establecer una rotación de cultivos adecuada.

Indispensable para mantener la fertilidad de los suelos y evltar los problemas de plagas y enfermedades. Estas rotaciones deben alternar plantas de familias distintas, favorecer o evitar ciertos cultivos precedentes e introducir leguminosas. En resumen, una acertada rotación de cultivos implica el aumento de la diversidad vegetal, lo que conlleva el incremento de la capacidad de autorregulación del suelo, la mejora de sus propiedades físico-quimicas y un aumento de la capacidad de resistencia del sistema a los cambios internos o externos que provoca el hombre al manejarlo.

Este es el sistema de manejo más adecuado para mantenerla sustentabilidad de un agroecosistema y es beneficioso en los términos de:

Evitar el agotamiento del suelo. Cada especie explora un determinado volumen y a una determinada profundidad.

Producir una mejor gestión de los recursos hídricos del suelo.

Permiten gestionar la humedad y temperatura del suelo para descomponer los residuos orgánicos incorporados.

La presencia de especies mejorantes aumenta la fertilidad del suelo.

Aumentan los niveles de elementos asimilables en el suelo

Disminuye el riesgo de parásitos y enfermedades.

Mejoran el control de hierbas que unida a otras medidas culturales como siembras tardías y cultivo en líneas agrupadas, hace necesario el uso de herbicidas.

Además, el empleo de rotaciones de cultivos en las áreas cerealístas incrementa el rendimiento del cereal (Lacasta,2005)

Compartir en Google +
X

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, así como para ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.