Boletín Agrario Agricultura, Medio Ambiente y Mundo Rural

Coag denuncia al MARM de romper el compromiso con los productores profesionales de frutos secos

La decisión fue adoptada el pasado 17 de octubre en la Conferencia Sectorial de Agricultura y ratificada en Consejo de Ministros

Coag

Desde esta organización alertan que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino no va a cumplir el acuerdo de hacer frente al global del pago de 60,375 €/ha para el año 2011, y sólo va a otorgar una ayuda de 39,695 €/ha, cuando la ayuda general debería haberse situado en 44,33 €/ha, eliminando además el pago complementario de 16,04 €/ha

Conferencia Sectorial de Agricultura

Conferencia Sectorial de Agricultura

18-10-2011MARM

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) condena enérgicamente la ruptura del compromiso adquirido por el MARM con el sector en 2004 para mantener un apoyo completo al sector de frutos secos. Según ha conocido esta organización, el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino no va a cumplir el acuerdo de hacer frente al global del pago de 60,375 €/ha para el año 2011, y sólo va a otorgar una ayuda de 39,695 €/ha, cuando la ayuda general debería haberse situado en 44,33 €/ha, eliminando además el pago complementario al agricultor profesional, que debería haber ascendido a 16,04 €/ha. Por tanto, los productores profesionales dejarán de percibir esta campaña 20,68 €/ha, mientras que el resto de productores sufrirán un descuento de 4,64 €/ha. La decisión, que se hará pública en los próximos días, fue adoptada el pasado 17 de octubre en la Conferencia Sectorial de Agricultura, que reúne al MARM y a las CC.AA., y posteriormente fue ratificada por el Consejo de Ministros del 11 de noviembre.

Precios por debajo de costes y competencia internacional, hacen absolutamente imprescindible el mantenimiento del 100% de las ayudas del Ministerio y de las CC.AA para mantener en niveles de rentabilidad a 600.000 hectáreas

El MARM alcanzó un acuerdo con el sector el 22 de diciembre de 2004 en el que se comprometía a aportar, en cofinanciación con las CC.AA. la ayuda por superficie máxima permitida por la legislación comunitaria y que en el caso de los agricultores profesionales sería de 60,375 €/ha. "Con esta decisión, se rompe un pacto de estabilidad para el sector y se incumple la promesa realizada por los representantes del Ministerio en la reunión del pasado 7 de septiembre en la que se anunció a los cuatro vientos el compromiso de este departamento de mantener la ayuda", ha recordado Bernardo Funes, responsable del sector de Frutos Secos de COAG, a lo que ha añadido: "es absolutamente lamentable la desaparición del complemento específico para los agricultores profesionales, ya que supone un claro desprecio a aquellas personas cuya renta depende en mayor medida de la agricultura y para los que cabría esperar mayor sensibilidad y responsabilidad por parte de las autoridades".

Los productores de frutos secos verán desacoplada a partir de 2012 la ayuda comunitaria, que hasta ahora se encontraba acoplada a la superficie, según establece el Reglamento (CE) 73/2009. Ese mismo Reglamento permite a los Estados Miembros continuar asignando una ayuda adicional ligada a la superficie con importe anual tope de 120,75 €/ha. En el caso de España, este complemento se ha venido otorgando de manera cofinanciada entre las Comunidades Autónomas y el MARM, y éste último ha completado su apoyo máximo de 60,375 €/ha hasta este año, incluyendo un complemento a los agricultores profesionales. Dada la situación de precios que viene atravesando el sector, por debajo de los costes de producción, y el comprometido futuro del sector por la competencia internacional, se hace absolutamente imprescindible el mantenimiento completo de esta ayuda.

Además, el mantenimiento de una ayuda específica a los frutos de cáscara es imprescindible para la supervivencia de unos cultivos típicos de las áreas mediterráneas que, entre otros múltiples hechos, contribuyen a la lucha contra la erosión y la desertización, favorecen la actividad y el empleo rural, especialmente en zonas desfavorecidas, y favorece la biodiversidad y la conservación de un patrimonio genético único.