Boletín Agrario Agricultura, Medio Ambiente y Mundo Rural

Los robos en los pozos de riego provocan la falta de existencia de los transformadores más antiguos

Se une a los hurtos de motores, cables, tuberías y a los destrozos que se ocasiona

La Unió de Llauradors i Ramaders

Esta organización Agraria señala que el aumento de los robos en pozos de riego durante las últimas semanas ha provocado incluso que las empresas suministradoras se queden sin existencias de transformadores de los modelos más antiguos.

Detalle de un  antiguo modelo de motor de riego

En la mayor parte de zonas de la Comunitat Valenciana se producen robos de este tipo y los agricultores afectados muestran su impotencia e indefensión ante estos hechos. Se roba tanto que ahora incluso los ladrones se ceban con los transformadores trifásicos a 220 voltios, de esos más antiguos pero que suministran de luz propia a los pozos de riego menos modernizados.

Los instaladores de las empresas suministradores han avisado a los pozos de riego de este hecho y han pedido paciencia a los agricultores porque literalmente "se han quedado sin stocks las fábricas ante el aumento de los pedidos". El problema es que la falta de esos transformadores entorpece la labor diaria de esos pozos de riego y encarece los costes porque obliga al uso de grupos electrógenos mientras no se repongan las piezas hurtadas. Se trata además de una época cálida donde los riegos en los campos deben ser más abundantes.

Los ladrones utilizan diversas técnicas para sustraer estos transformadores. Si no están muy altos los deshacen y se llevan lo que les interesa, mientras que si están ubicados en lo alto de la torre, desconectan la luz, los hacen caer a tierra para reventarlos y así escoger las piezas que desean. Su principal objeto de deseo es sin duda el cobre.

LA UNIÓ de Llauradors insta a las Administraciones Públicas a tomar muy en serio el problema de los robos que, junto a la falta de un precio justo por las producciones agrícolas, constituye uno de los problemas más graves que tienen en estos momentos los agricultores de la Comunitat Valenciana. En este sentido insta a un control exhaustivo de las chatarrerías para detectar cualquier tipo de mercancía sospechosa de ser robada.